La tienda de la verdad
Un hombre, paseaba por las pequeñas calles de una ciudad, y como tenia tiempo, se iba deteniendo delante de algunos escaparates. Al torcer una esquina, se encontró de pronto frente a un modesto local cuya marquesina estaba en blanco. Intrigado, se acercó al escaparate y arrimó la cara al cristal para poder mirar dentro. En el interior solo se veía un cartel que decía: "Tienda de la verdad".
El hombre estaba sorprendido. Pensó que era de fantasía, pero no pudo imaginar qué vendían, y entró. Se acerco a la dependienta que estaba detrás del primer mostrador y le preguntó: